25 Noviembre 2025
En los últimos años, el diseño de interiores ha evolucionado hacia soluciones más funcionales, sostenibles y centradas en el bienestar. En 2025, estas tendencias se consolidan, dando lugar a espacios más cálidos, eficientes y equilibrados. A continuación, repasamos algunas de las claves que marcarán los proyectos de interiorismo durante este año.
La madera, la piedra y los acabados orgánicos vuelven a ser protagonistas. El objetivo no es solo aportar calidez, sino crear interiores más duraderos y con menor impacto ambiental. Las texturas visibles, los nudos de la madera y los materiales sin tratar se valoran por su autenticidad.
Beiges, marrones, grises cálidos y tonos tierra siguen dominando. Son colores que favorecen la calma y el confort, ideales para viviendas y espacios de trabajo. Combinan perfectamente con acentos más profundos como verdes oliva, terracotas o azul petróleo.
Las viviendas necesitan adaptarse: trabajar, estudiar, descansar, socializar. Por ello, el diseño orientado a la flexibilidad crece: puertas correderas, muebles modulares, separaciones ligeras y soluciones que permitan transformar una estancia según la necesidad.
La iluminación se entiende como herramienta de diseño. Se apuesta por LED cálido, integración oculta, perfiles lineales y reguladores que permiten adaptar el ambiente.