25 Noviembre 2025
Las viviendas antiguas ofrecen un encanto único, pero también plantean retos técnicos que deben estudiarse antes de iniciar una reforma. Una buena planificación es clave para evitar imprevistos y garantizar un resultado seguro, eficiente y duradero.
Antes de intervenir, es imprescindible revisar elementos como muros de carga, forjados, vigas y cubierta. Una inspección técnica permite detectar patologías, humedades o deformaciones que podrían comprometer la obra.
Electricidad, fontanería y saneamiento suelen requerir renovación completa. Modernizarlas garantiza seguridad, confort y eficiencia energética.
Reorganizar espacios es una oportunidad para sacar el máximo partido a la vivienda. Abrir cocina al salón, ampliar dormitorios o crear almacenamiento integrado pueden cambiar totalmente la percepción de la casa.
Muchas viviendas antiguas presentan pérdidas de energía. Mejorar aislamiento en paredes y ventanas no solo aumenta el confort, sino que reduce el consumo en calefacción y refrigeración.
Reformas importantes requieren documentación técnica, permisos y, en algunos casos, dirección de obra. Contar con un estudio especializado asegura que todo esté ajustado a normativa.
Reformar una vivienda antigua es una oportunidad para crear un hogar único, y en Arquitectea acompañamos al cliente en todo el proceso, de forma segura y planificada.